La revista científica Nano Letters ha publicado que un equipo de científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) de EE.UU., ha conseguido colocar bolsas microscópicas con nanopartículas magnéticas sobre células y cargarlas con medicamentos. En la imagen, vemos la célula con su mochila de color verde.
El fin de este invento es poder trasladarlas mediante imanes a partes concretas del organismo humano.
Trabajaron con células inmunes B y T (linfocitos que pueden dirigirse a diferentes tejidos corporales, incluyendo zonas tumorales o infectadas).
El linfocito es un tipo de glóbulo blanco (no contiene pigmentos) que forma parte activa del sistema inmunológico, puesto que se encarga de la producción de anticuerpos y de la destrucción de células anormales. Se forman en la médula ósea y en el tejido linfático (bazo, timo y ganglios).
La microbolsa o mochila celular está compuesta de tres capas:
Polímero que se adhiere a la célula,
Carga útil,
Polímero que sirve de envoltorio.
Fuentes: El Mundo, www.wikipedia.org. Imagen: MIT. Fecha: 13-11-08.
En el Pla del Palau de Barcelona (España), junto al baluarte del Migdia (obra de fortificación que sobresale en el encuentro de dos cortinas de muralla) fueron encontrados unos restos de un barco que naufragó en el siglo XIII o XIV.
Estos restos arqueológicos aparecieron a 7 metros de profundidad, durante las excavaciones para la nueva construcción de un aparcamiento subterráneo, en una zona que en la Edad Media fue mar abierto.
El director del Servicio de Arqueología de Barcelona, Ferrán Puig, afirmó que los restos, encontrados boca abajo, pertenecen a la parte central de un barco de origen atlántico de no más de 15 metros de eslora (longitud) y 3 de manga (anchura). El reconocimiento de su origen se debe a que la técnica de construcción aplicada fue el tingladillo, consistente en la colocación escalonada de los tablones de madera).
El barco se desmontará pieza a pieza para trasladarlo al Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña que se encuentra en Gerona (España). Allí se mantendrá sumergido en agua y resina durante 4 años para fortalecer su madera. Tras este periodo, será devuelto de nuevo a Barcelona.
Fuentes: El Público, www.rae.es, www.elperiodico.com, www.gaceta.es. Imagen: EFE. Fecha: 11-5-08.
Ralf Sodian y su equipo de científicos del Hospital Universitario de Munich (Alemania) han conseguido fabricar válvulas cardíacas a partir de células madre obtenidas de cordones umbilicales.
Los niños que nacían con deficiencias congénitas en sus válvulas cardíacas y no podían ser corregidas mediante cirugía, terminaban recibiendo una de origen animal, humano o artificial. Pero surgía el problema de que éstas mantenían su tamaño aunque el niño siguiera creciendo. Lo que les obligaba a ser nuevamente intervenidos para reemplazarlas, o en el caso de las artificiales, que el niño necesitara un tratamiento con fármacos anticoagulantes.
El cordón umbilical, que une el feto a la placenta, contiene una vena y dos arterias por las que circulan células madre hematopoyéticas. Éstas se encargan de renovar las células sanguíneas a lo largo de la vida adulta.
En la investigación, se congelaron muestras durante 12 semanas y se cultivaron a posteriori sobre una estructura de material biodegradable similar al de la imagen, que imita la forma de las válvulas. Al observar el nuevo tejido a través del microscopio, pasadas 4 ó 5 semanas, se pudo comprobar que las células madre habían crecido y formado una capa fina de tejido endotelial (que es un tipo de epitelio plano de una sóla capa que recubre el interior del corazón, llamado endocardio, y de los vasos sanguíneos).
Sodian explica "Nosotros creamos un tejido que tiene las mismas características que las válvulas cardiacas (en términos de histología, proteínas extracelulares, metabolismo celular, ...), por lo que sospechamos que se comportarán como tejido cardiovascular, aunque no lo sean realmente". A pesar del avance que supone el descubrimiento, cree que quedan de cinco a seis años para conseguir una aplicación clínica.
Fuente: El Mundo, www.wikipedia.es. Imagen: blogs.ya.com/uc3m-salud. Fecha: 11-11-08.
Chester Carlson (1906-1968) fue un físico estadounidense que inventó la electrofotografía, o como se acuñó posteriormente: xerografía. Palabra que procede del griego xerox (seco) y graphein (escritura).
La xerografía es una técnica reprográfica basada en la capacidad que poseen los materiales de convertirse en conductores tras ser expuestos a la luz.
Tras 15 años de investigación, el 22 de octubre de 1938, consiguió la primera copia en una habitación de Astoria(Nueva York - EE.UU.). Para ello, realizó, junto a su ayudante de laboratorio Otto Kornei, el siguiente proceso:
Colocaron sulfuro y cinc en un plato,
oscurecieron la habitación,
frotaron la superficie del plato con un pañuelo para cargarlo con electricidad estática,
colocaron encima del plato una plancha de vidrio de microscopio en la que Kornei previamente había escrito con tinta, y usando el dedo, lo que aparece en la imagen superior de la izquierda (la fecha y localización),
expusieron el vidrio a una lámpara incandescente,
retiraron el vidrio y espolvorearon polvo de licopodio en el lado de sulfuro,
soplaron el exceso de la polvo de licopodio, y
transfirieron la imagen a varios papeles encerados.
El vidrio del experimento se encuentra ahora en el Museo Smithsonian de Washington DC (EE.UU.).
Tardó en aparecer el éxito, porque ni empresas (General Electric, IBM, RCA, etc.), ni el Consejo Nacional de Inventores de EE.UU. apoyaron su invento. Una pequeña empresa, Haloid, compró los derechos de su patente y fabricó la primera copiadora xerográfica: Haloid Xerox Model A (1949).
Esta compañía, en 1959, puso en el mercado el modelo Xerox 914 (que realizaba las copias en papel 9x14 pulgadas) y consiguió unos ingresos de 2 millones de dólares. A los 4 años había vendido casi 10.000 copiadoras y facturado 22,6 millones de dólares.
En 1961, la empresa cambió su nombre por el de Xerox.
Hasta ahora, el fármaco Alemtuzumabse había estado utilizando para combatir la leucemia linfocítica crónica, el linfoma cutáneo de células T, el linfoma de células T, e incluso se ha llegado a utilizar en algunos protocolos terapéuticos de transplante de médula ósea o de riñón.
Este medicamento, que pertenece a la familia de los anticuerpos monoclonales, se ha mostrado eficiente en un ensayo clínico realizado sobre 333 personas enfermas de Esclerosis Múltiple. Un pequeño avance para luchar contra esta enfermedad degenerativa que afecta a 1 de cada 1000 personas, especialmente a las mujeres.
Fuente: El Mundo, Wikipedia. Imagen: ADAM. Fecha: 24-10-08.